Relato del Team Sole
Post - XK RACE Xtremo 600 - 4 º ETAPA "
CORDILLERA DE LOS ANDES, SAN JUAN"
 
 



Karen Lundgren, Paul Romero, y Petri Forsman del Team Sole nos ofrecen  este relato de la carrera XKRace-Xtremo6000, de 250km de recorrido (donde ellos lograron el 1er puesto) que se realizó este fin de semana (30 de Enero al 2 de Febrero) en las montañas de los Andes centrales de Argentina.

Elegimos correr esta carrera debido al siempre espectacular y desafiante paisaje que supone competir en los Andes. También fue promocionada casi como una expedición que nos llevaría hacia las más altas montañas. Esto nos pareció una buena manera de lanzar el año 2007. El director de la carrera, Alito Luchini y su enorme y agradable staff no nos defraudarían.

Treinta horas de vuelos (50 para Petri desde Finlandia), y 5 horas de caminos de ripio nos llevarían hacia un alejado pueblo de 500 personas llamado Barreal, situado a 10km del pie de los Andes, la cordillera más larga del mundo fuera de los Himalayas. Este pequeño pueblo se convertiría en el amigable anfitrión de los 56 equipos participantes y de la prensa presente de todo Sudamérica.

Como suele suceder, las actividades pre-carrera comienzan con la aclimatación, que incluye encontrar nuestro alojamiento, desarmar el equipo, armar las bicicletas, y probar las “bebidas espirituosas” locales.

El control de equipo y el test de cuerdas lo pasamos sin problemas y nos juntamos con nuestro grupo de asistentes, como lo planificamos. La organización nos proveyó de nuestro líder de equipo y soporte, Panchi, de Buenos Aires. Él es corredor y además está estudiando para convertirse en traductor de inglés. Un gran bonus para nosotros, nuestro viejo amigo Pablo “el hombre mágico” y su novia Alejandra, se encontraban casualmente escalando cerca del Aconcagua, ellos se unieron también para conformar el equipo perfecto de asistentes, con una proporción de 1 a 1, tan necesaria para la máxima eficiencia.

Reunión pre- carrera mapas, hojas, por supuesto indicaciones todas en español, y fuimos guiados hacia un gran y enorme lago seco (barrial blanco), cuna del inicio de un recorrido de 65km de MTB. Lo que sucedió después no pudo ser previsto ni por el mejor de los pronosticadores meteorológicos locales.

Ni 10 minutos antes de la largada, desde el horizonte apareció una pared negra, marrón, con relámpagos, polvo y vientos constantes de 100km/h. La visibilidad se acercó a cero. Para sumar a la diversión, 5 minutos antes de la largada, el mapa salta del portamapas de Petri, él despega, pedaleando su  mayor desafío persiguiendo el mapa. Casi imposibilitado de agarrar el mapa, y demorado por la proverbial pinchadura/ rotura de una llanta en la línea de largada, consigue llegar a la línea con sólo 1 minuto de resto.

Los directores de la carrera fueron lo suficientemente amables como para posponer el inicio de la carrera 2 minutos, permitiendo una rápida reparación digna de la F1.

Suena la pistola de largada, y por unos cuantos cientos de metros bicicletas, motos, camionetas, y vans rugen y son empujados a través de este barreal blanco contra vientos de más de 100km/h. Es difícil decir quien lidera la carrera en este estilo de largada en un desierto abierto.

Comienza la lluvia, cae con intensidad y como si fuera algún tipo de venganza, creando una nube secundaria de polvo a medida que golpea sobre la árida superficie. La diversión continuó para nosotros cuando Petri evade por muy poco una posible herida, y una caída de su MTB, al encontrar la manivela atascada a su zapatilla y no a su bicicleta. Nos pasan equipos de las misma manera que los musculosos le tiran arena a los tragas en la playa. Y ahí, aparecieron los chicos divinos del otro equipo americano (NAVY al rescate), quienes estaban más preparados que nosotros, y que tenían la gran herramienta Allen, tan necesaria para remontar la manivela.

Bajando una gran pendiente, esquivando chorros de agua y grandes gotas de lluvia, pasando a algunos equipos, nos encuentra una moto de la organización quienes nos explican que la carrera fue momentáneamente suspendida debido a sorpresivas inundaciones y anegamientos de la zona. Los autos de los asistentes no podían continuar por los caminos. Los equipos se reagruparon en un nuevo lugar. Una hora más tarde, el director de la carrera introdujo una variación en el trayecto y otra vez comenzó masivamente la carrera en bicicletas: 56 equipos, nuevamente en un arduo y arenoso suelo, especial para autos 4x4. Esta no es la última vez que lo mencionaremos, pero los atletas argentinos están sorprendentemente ajustados – la mayoría de los equipos tiene un ciclista de nivel profesional y/o un montañista a bordo – marcan el paso de un modo espectacular.

Terminamos esta etapa en primer puesto y apurándonos para empezar un trekking de 20horass/ 80km en las montañas, que condujo a los equipos hasta la altura de 4800mts sobre el nivel del mar/ aproximadamente 16000pies.

Los 10km de aproximación a las montañas a través del valle de un río, tuvimos a los locales 30 minutos por delante nuestro durante unas 4 horas. Algunos cruces de ríos (de aguas algo profundas) y correr a través de un cañón eran las actividades previas a “la subida”. Una trepada de más de 2000mts (casi 7000 pies), atravesando 3 controles médicos que hubieran hecho regresar a cualquier equipo cuyos integrantes estuvieran comenzando a sufrir la altura. Empezando ese gran ajetreo en el 5to lugar, íbamos a tallar nuestro camino hacia el 3er puesto antes de llegar a la cima (sólo 2 equipos de caballeros se las arreglaron para quedar delante nuestro). La subida fue brutal para todos, sentíamos debilidad por la escasez de oxígeno en nuestros músculos. La bajada de 6 horas fue interrumpida por un stop obligatorio de 2 horas en un PC determinado, donde el equipo que se encontraba en 2do lugar se nos unió. Desde ahí, la navegación precisa y afilada de Petri y el persistente gruñido de Paul para seguir empujando nos ayudaron a alcanzar la punta a medida que nos acercábamos al gran campamento que nos pondría nuevamente sobre nuestras bicicletas.

Una subida arenosa de 11km fue el comienzo de la etapa final de MTB. Toda la carrera se decidía esencialmente en esta etapa de MTB, y este era nuestro momento para atacar. Karen puso el pedal en la medalla, Petri  y yo nos intercalábamos remolcando al equipo, e hicimos un tiempo devastador. Para el final de esta etapa de 5hrs, llevábamos casi 1 hora de ventaja sobre los demás. Esto nos dio bastante aire para la etapa de cuerdas, ascenso en jumar, tirolesa y rappel; seguido por una sección de running junto a un río a punto de amanecer bajo la luna llena.

Terminamos la carrera con una etapa de 2 horas de duckies (kayak inflable) bajando el Río de los Patos. Este río es el resultado de otros 100 pequeños ríos bajando de los Andes y para ese momento el agua se mueve rápido – aproximadamente 10 millas por hora con algunos saltos clase 2. Ciertamente nada que fuese a testear nuestros conocimientos técnicos sobre ríos, pero requirió que nos pusiéramos nuestros trajes de neoprene Kokatak y remáramos con fuerza. Conociendo a los equipos a los que les habíamos dado batalla durante 26 horas, continuamos mirando sobre nuestros hombros hasta que llegamos a la salida del río en Barreal. Casi todo el pueblo fue a nuestro encuentro en la costa del río, y nos escoltaron durante los 2 km de running hasta el centro del pueblo. Incontables pobladores y prensa nos recibieron en el arco de llegada para un final digno de paparazzis en explosión. Estos muchachos se toman el deporte muy en serio, y tienen algunas pasiones en los lugares correctos. Sólo 10 minutos detrás nuestro llegó el equipo de caballeros de San Juan, todos ciclistas profesionales que pasaron a 2 equipos en las últimas 2 etapas, y quienes ganaron en su categoría (caballeros), llegando segundos en la clasificación general. El segundo equipo llegaría fuerte, pero casi 1 hora detrás.